DISFUNCIONES SEXUALES

¿Disfrutas de tu sexualidad?, ¿y de tus relaciones sexuales?

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La sexualidad se relaciona con el desarrollo psicológico, biológico y social (psicobiosocial), de cada persona y es una parte normal, saludable y natural de quienes somos a través de cada etapa de la vida. Se trata de un elemento básico de la personalidad, un modo de ser, de manifestarnos y comunicarnos con los otros.

Nuestra sexualidad no sólo incluye el comportamiento sexual y nuestra anatomía genital, sino también el género, la orientación e identidad sexual, nuestra imagen corporal, nuestros deseos, y además, nuestra cultura, educación, valores, actitudes, experiencias y sentimientos de la vida, del amor y de la gente en nuestras vidas.

A lo largo de las diferentes épocas históricas, y a través de las diversas culturas, la humanidad ha pretendido mejorar las técnicas amorosas persiguiendo un fin último, conseguir un mayor placer y satisfacción sexual. De igual manera, desde la más remota antigüedad, ha causado enorme interés la explicación del comportamiento sexual anómalo, así como los posibles remedios que podían emplearse para su tratamiento. En los últimos años, la sexualidad ha pasado de ser un tema tabú a ser un tema incluido dentro de los problemas de salud y bienestar social, asumiendo de forma natural la sexualidad y el sexo como una parte integrante y hermosa de la psique humana.

QUÉ SON

Las disfunciones sexuales pueden definirse como un conjunto de problemas de índole diversa que impiden o dificultan a la persona disfrutar de forma satisfactoria de la sexualidad. Pueden afectar a cualquier persona, en cualquier momento de sus vidas y por cualquier razón.

Las disfunciones sexuales se caracterizan por una alteración en cualquiera de las fases de la respuesta sexual o por dolor asociado con la realización del acto sexual.

Puesto que la respuesta sexual es un proceso psicosomático, es natural que en las disfunciones sexuales estén implicados tanto factores psicológicos como físicos. En muchas ocasiones están relacionadas con problemas psicológicos o emocionales, como cuadros depresivos o de ansiedad.

También es frecuente que sean reflejo de dificultades en la relación de pareja, o de procesos de estrés o cambios repentinos en las circunstancias de vida de la persona.

CLASIFICACIÓN DE LAS DISFUNCIONES SEXUALES

Disfunciones sexuales según el inicio del trastorno:

· De toda la vida: trastorno presente desde el inicio de la actividad sexual

· Adquirido: el trastorno ha aparecido después de un periodo de actividad sexual normal

Disfunciones sexuales según el contexto en que aparecen:

· General: la disfunción aparece con todo tipo de estimulación, situaciones o compañías sexuales.

· Situacional: la disfunción se limita a ciertas clases de estimulación, de situaciones o de compañeros.

Disfunciones sexuales según los factores etiológicos asociados:

· Debido a factores psicológicos: dichos factores son de gran importancia en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del trastorno, y las enfermedades médicas y las sustancias no desempeñan ningún papel en su etiología.

· Debido a factores combinados: los factores psicológicos desempeñan un papel en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del trastorno, y la enfermedad médica y/o las sustancias contribuyen a la aparición del trastorno, pero no son suficientes para constituir su causa.

EXPRESIÓN DE QUEJAS SEXUALES MÁS FRECUENTES

HOMBRES

“No puedo mantener o lograr una erección suficiente para la penetración.”

“Pierdo la erección nada más empezar la penetración.”

“Eyaculo demasiado rápido.”

“No puedo eyacular cuando estoy con una pareja.”

“No puedo eyacular en la vagina.”

“Mi erección, y a veces la penetración, es dolorosa.”

MUJERES

“No puedo excitarme. Apenas siento nada cuando mi pareja toca mis pechos o mis genitales.”

“Puedo excitarme y llegar al orgasmo cuando me masturbo, pero nunca con mi pareja.”

“Me resulta muy difícil llegar al orgasmo cuando estoy con una pareja”

“No puedo alcanzar un orgasmo durante el coito.”

“La penetración es imposible. Estoy tan tensa que no puedo insertar nada en mi vagina, ni siquiera un tampón.”

“La penetración y el movimiento son dolorosos.”

AMBOS

“Poca satisfacción, pero no tenemos ningún problema sexual.”

“Poca satisfacción con la respuesta sexual de mi pareja.”

“No tengo deseo.”

“Odio pensar en el sexo.”

“Mi pareja y yo somos incompatible en nuestro deseo sexual.”

“Tengo miedo a: no hacer gozar a mi pareja; a no hacerlo bien; a hacer el ridículo; al rechazo de mi pareja…”

TRATAMIENTO

En EQD Psicólogos nos centramos en tratamientos breves enfocados a soluciones, con el objetivo de mejorar el funcionamiento sexual y la sexualidad. Ambos aspectos forman parte de la experiencia erótica humana, y como tales, pueden ser fácilmente alterados por: los afectos negativos, los conflictos de pareja, las inhibiciones psicológicas a causa de una educación restrictiva, los mitos entorno al sexo, la ansiedad por el propio desempeño, las inseguridades superficiales o las situaciones de estrés psicosocial.

El objetivo principal de la terapia sexual será crear o restablecer el bienestar y la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja, o de la persona sin pareja que presenta una disfunción sexual.

Las terapias utilizadas tienen fundamentos cognitivo-conductuales y sus técnicas son aceptadas internacionalmente, siendo parte de las guías mundiales para el tratamiento de disfunciones sexuales.

Con frecuencia es posible ayudar con la mera educación sexual y la asesoría sobre las técnicas sexuales y las concepciones erróneas. Este protocolo de tratamiento disipa la desinformación y la culpa, e instruye acerca de las técnicas sexuales efectivas.

A menudo también es necesario intervenir para resolver el temor al rechazo, la ansiedad por el desempeño sexual y la culpa asociadas a la relación o a las actividades sexuales.

Todos los tratamientos incluirán una parte práctica de entrenamiento en las nuevas conductas sexuales (caricias, coito, sensualidad…) y en conductas de relación social (comunicar interés, afecto, deseos…).

Los exámenes médicos complementarios en el diagnóstico de disfunciones sexuales son recomendados para ayudar a descartar o confirmar una causa física en el inicio, desarrollo o mantenimiento de un trastorno sexual.