Trastorno de pánico en niños y adolescentes

¡Me va a dar algo! ¡Voy a perder el control!

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Aunque no se conocen con certeza las tasas de prevalencia de dicho trastorno en la infancia, sí que puede presentarse con cierta regularidad en las primeras etapas del ciclo vital, pese a ser un trastorno más frecuente en etapas posteriores a la adolescencia.

Este trastorno presenta recurrentes ataques de pánico, que pueden durar minutos u horas y que consisten en una serie de síntomas aversivos, somáticos y cognitivos, como son: palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, opresión o malestar torácico, náuseas, inestabilidad, miedo, etc.

Puede ir acompañado de síntomas de agorafobia (miedo o ansiedad intensa en lugares públicos, sitios cerrados, estar solo, etc).

SÍNTOMAS

1/ Síntomas Cognitivos

  • Preocupación continua por los síntomas físicos
  • Preocupación por volverse loco o perder el control
  • Preocupación por la muerte
  • Anticipaciones negativas
  • Baja autoeficacia percibida
  • Evaluación negativa de los propios recursos de afrontamiento.

2/ Síntomas Psicofisiológicos

  • Sudoración
  • Taquicardias
  • Palpitaciones
  • Tensión muscular
  • Dolores de cabeza
  • Temblores
  • Sensación de falta de aire
  • Sensación de ahogo
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Sensación de mareo
  • Escalofríos o sensación de calor
  • Hormigueo

3/ Síntomas Emocionales

  • Miedo
  • Agobio
  • Frustración
  • Bajo estado de ánimo
  • Tristeza
  • Impotencia

4/ Síntomas Conductuales

  • Inquietud
  • Disminución del rendimiento escolar
  • Evitación activa y pasiva de situaciones que provocan malestar
  • Cambio comportamental
  • Rabietas
  • Llantos

TRATAMIENTO

El tratamiento psicológico de elección se centra en la terapia cognitivo-conductual y va dirigido tanto al niñ@ como a sus padres, así como, suele extenderse al entorno escolar donde acude el menor.

  • La intervención con el menor estaría centrada en la disminución de la respuesta fisiológica de la ansiedad y el propio autocontrol cognitivo, junto con un cambio conductual que mejore la exposición a los ambientes que generan miedo.
  • La intervención con los padres y con el centro escolar, se centraría en el entrenamiento y refuerzo de habilidades de cuidado que posibiliten la disminución del problema de ansiedad, mediante pautas y medidas que fortalezcan la generalización de las respuestas adaptativas del menor frente al miedo o pánico.